Tu silencio me llega alto y claro, pero sé que estás ahí leyendo, porque escucho hasta la respiración de tu propio silencio.
Tu silencio son los momentos de tu maravillosa meditación y relajación. Cuando callas parece que sacudes el estrés que acumulaste durante un día agotador. No hables, sigue en silencio, cierra los ojos y respira profundamente; solo así escucharás tu voz en lo más profundo de tu corazón. Momentos de intimidad y momentos silenciosos, son el mejor placer convertido en sabores llamados paz y felicidad.
Mientras sigues en silencio, yo te vuelvo a saludar desde este rincón de la imaginación, para no perder la costumbre y, como siempre, de todo corazón.
SALUDOS DE JOSE ANGEL

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